
Las clases se destacan por la ayuda individual que reciben sus alumnos y por la claridad de las indicaciones técnicas tanto para los hombres como para las mujeres.
Los maestros interpretan ambos a la persona que guía y a la que sigue en el Tango Argentino y transmiten de forma individual las indicaciones técnicas para cada rol. La permanente
sensibilización de los cuerpos lleva a la seguridad del rol correspondiente y, por ello, a una forma
de comunicación dentro del baile, componiendo un juego único de preguntas y respuestas.
En todos los cursos se trabaja de forma intensiva tanto el aprendizaje de nuevas figuras, así como también el abrazo y la postura, como para que cada figura contribuya finalmente a la optimización de la calidad del movimiento y de la expresión artística.
Foto: Charlotte Trippetti